Amaneciendo en Cuba como un guerrillero armado, con tu rostro aquí, a mi lado, planeando atentados, sólo existe algo más bello que tus ojos, la justa rebelión del oprimido con sus propias manos. Te acaricio recordando la toma de Berlín por Ejército Rojo. Dos horas más tarde estamos sobrios brindando, “¡Vivan los bolcheviques!” dices con el puño levantado. De lado a lado vamos, cual mendigo ruso. “Ya es hora de actuar” escucho con gesto difuso, intento no caerme al suelo y te contesto “Tienes toda la razón, el pasado no va a hacer el resto”. Con tu gesto de rabia y locura bello voy a fabricar el arma que acabe con ellos. Documentales anticomunistas, viendo vídeos de Nikone con dos birras y una pista. Hoy llevas la camisa que me vuelve loco, esto no es un verso cualquiera, esto es una foto. Los besos que nos dimos se perdieron, ahora jugamos a olvidarnos con el tiempo roto. A veces me quedo en silencio y te dibujo, con la nostalgia que me ahoga el recordar tu flujo. Pero hoy estás aquí más guerrillera que nunca, las ganas de besarnos son un tiro en la jodida nuca.
No me cansaría de mirarte y, si soy noble, te mereces una gran revolución bajo tu nombre. Yo te seré fiel como Fidel a Cuba, hasta la muerte. Yo seré tu Chile, tú serás mi Allende. Mientras hacemos el amor, el odio se desangra, como una flor en el asfalto en que la implantan. ¿Qué te voy a decir, que ya no sepas, querida? Mi muro de contención ya no aguanta con tanta injusticia. Me desquicia no encontrar tus caricias, las delicias que deslizan esta carga enfermiza y que erizan esta capa protectora que nos cubre. No creo en el destino pero tú me haces que dude. Eludes mi tristeza, catalizas mi dolor en risas, haciendo de la luna una alarma tan sumisa. Como precisa mi cuerpo de tu contacto. Cuando estamos juntos el capitalismo reduce su impacto. Si puedes explicar tu amor, no será tal, esta bioquímica conduce a dimensión fractal, por tu cuello caen mis labios hacia el funeral de nuestra pasión controlada con previsión fatal. Hagamos el amor salvajemente, como la revolución, sudando frente junto a frente. Haciendo del presente un futuro más digno. Con la hoz y el martillo como emblema de éste, nuestro signo.
